
Me he referido en múltiples oportunidades a la tragedia de Irak, una de las naciones históricas que era patrimonio de toda la humanidad. Hoy Irak ya no existe. En enero de 1991 tuvo inicio la I Guerra del Golfo, provocada por los EEUU. George H. Bush era el presidente y criminal de guerra que la produjo por cuenta de las corporaciones petroleras de Usa. Al menos dos millones de muertos desde esa fecha hasta 2003.
El 19 de marzo de 2003, el gobierno estadounidense de George W. Bush -el tercer criominal conocido de su familia, el primero conocido fue su abuelo Prescott Bush, financista del III Reich- inició el segundo acto de la destrucción de Irak cuando comenzó la invasión que todavía no ha terminado. Se cubrió de gloria estadounidense pues logró asesinar en siete años no menos de 1.500.000 irakíes.. Es uno de los más grandes héroes de su nación. Para ellos, poder asesinar pueblos enteros es la prueba de la predilección de Dios.
Con su hazaña americana, los Bush se ganaron el cielo calvinista. El pueblo norteamericano tiene en los presidentes Bush, dos de los más altos representantes de sus ideales político-religiosos. De nada valió el calmor mundial en contra, los asesinos gobernantes de los Estados Unidos, que representan las grandes corporacones y el capital sionista de Wall street, estaban decididos a perpetrar no sólo un genocidio para saquear, sino también, la destrucción de una nación, y de una cultura, cuya importancia escapa a las mentes envilecidas y degradadas de imbéciles de los estadounidenses.
Dejaron cerca de 1.500.000 asesinados. 5.000.000 de desplazados. Todo el sistema de salud destruido. No existe un sistema educativo, fue destruido completamente. Museos, bibliotecas, universidades, liceos y escuelas ya no existen en Irak, es decir, toda la cultura árabe irakí desapareció. No existe tejido social, lo acabaron.10.000 años de historia destruidos por bestias capitalistas norteamericanas.Se sabe que la destrucción de Irak estaba planificada desde el 2005. Era ya parte de un proyecto de dominio mundial del capitalismo angloamericano y sionista. Destruir la cultura árabe es un requisito estratégico del capitalismo angloamericano y sionista para todo el Cercano Oriente y Asia central.
La cultura musulmana árabe y persa es un factor de resistencia muy poderoso que obstaculiza el dominio norteamericano. Los Estados Unidos tienen cerca de 800 bases militares alrededor del mundo. Su finalidad es el control de las riquezas de todos los pueblos y el instrumento es su ejército. Estadounidenses y europeos, es decir, los pueblos de Europa y Estados Unidos, son corresponsables y cómplices y seguramente usufructurarios, de lo que ha sucedido en las últimas dos décadas y media; corresponsables y cómplices de la destrucción de Irak y de la planificada contra Irán: han asistido callados -salvo honrosas excepciones-, a la destrucción de un pueblo histórico, de una nación que está en el origen de las culturas aŕabe y occidental.
Ni sus políticos, ni su intelectualidad, ni sus fuerzas políticas, tienen derecho a hablar sobre ningún tema referente a la dignidad humana, ni sobre ningún otro, si antes no se expresan claramente y en voz alta contra la dictadura genocida mundial capitalista, de los Estads unidos y de la Unión Europea.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
For favor tu comentario aqui...